confused confused confused confused
I love you. That’s all. Goodnight
Bleeding tombstones shine in their eyes, walking aimless they embrace nature’s demise. Life’s short story etched in stone, all my words are corrupted to moans. Moments flashing just as aimless, the sun escapes and my eyes close.
I am lying here in bed, tears drown my sight, hoping with all my might for the phone to ring.
Out damned spot! Out I say!
Tenías razón Pastor Damian. Tengo un monstruo dentro de mi, un Diablo, se sujeta de mis tripas, al parecer es equilibrista, se enredan, práctica sus nudos de boyscout (¿mi Diablo es hombre?) con ellas. Me duele, me elevo, cuerpo y mente volando a mil. Alguna vez has visto esas fotos, las que los carros y personas salen borrosos, pues van a mil, y allí, al medio, un hombre, nítido, perfecto, triste, contempla el apuro superficial de la vida moderna? Si tomas la misma foto, pero siendo yo la protagonista, ya verás, salgo borrosa. Los carros, sus luces, las masas están enfocados. ¿Te das cuenta? soy yo la que corre, desordenada, volando, mientras que el mundo lentamente sigue sus pasos de elefante. Quiero gritar. Quiero llorar. Quiero sacar este monstruo dentro de mi. Expulsarlo. Juzgarlo y condenarlo.
No puedo.
El miedo me sostiene del hombre, su mano no es firme y potente, mas bien, apenas me toca, apenas aplica presión, un toque de pluma, cuyo efecto es tan fuerte que me deja inmóvil, respiro, solo porque me acuerdo de respirar.
No grito, no lloro. El monstruo sigue con sus juegos malignos y yo aprendo a vivir con esta guerra dentro de mi casco físico, y esa mano, tan ligera y sutil, aun descansa en mi hombro.
I miss the little people in my life.
